Hay una hora del día en la que uno se acuerda de algo que hizo sin darse cuenta. Y es como ver una pelicula de uno mismo, el personaje a veces da risa, por bruto.
A veces da pena ajena, pero se pasa rapido porque al segundo siguiente alguien nos distrae de eso qeu estamos viendo diciendo que ya es la hora del café... con razón me quede dormida un minuto.
domingo, 19 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario