jueves, 14 de diciembre de 2006

Has fundado ya el mar porque lo acechas
lo detienes aquí, bajo tu vientre,y entre la luz que acude y te acompaña
ya no hay más vendanal que tus dos manos.Se sacude el calor, la paz, el beso
tras la misma mañana en que eres diosa,
manantial y perfume y campanario.
El sol nos desespera y nos esperay labio nada más, tras las mil calles
de nuestro viejo pueblo sin adioses
desnuda de tu piel la voz del fango.
Vocación de calor unen tus pechos;
eres la sombra agreste del silencio,
el vuelo conocido en las espigas,la primerosa, sí, la primerosa
de nuestro mundo hallado bajo el lecho.
Prisionera del cielo, abres la infancia,vuelve tu piel callada y mis juguetes
a juntarse y palpar y dar de nuevola cumplidora paz de una caricia;
tras el mar olvidado, el mar de ahora,el mar de la mañana entre tus muslos
no podemos ya más ver las fronteras,y solo el corazón puede vestirnos.
Ausente eres presente y nace el mundo;solo tus manos pueden dar espacio
a tanta claridad con que te beso.
Eres el sol que asalta y nos atrapa.
(de Reino del latido, recogido en Biografía de unas palabras).

domingo, 3 de diciembre de 2006


La vida es dificil... no cabe duda.


Pero agradezco la capacidad de soñar, de poder cerrar los ojos y sentirme en un lugar cálido donde el sol de atardecer quema las mejillas y el viento de la costa refresca la piel tostada. El olor a sal... el sonido de las olas y los dedos gordos entre la arena.


Cuando las cosas no salen como quiero no falta una que otra lágrima, pero tampoco un minuto de visita en ese lugar. En realidad no se si existe... pero sí, sí existe dentro de mí, está ahí en algún lugar donde se combinan todas las cosas lindas que me he dejado de cada lugar donde he ido, y donde se agregan una por una las que voy descubriendo...


Lo que aprendí...

“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera”. Posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.
A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse!
A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo. Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría “te quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles “lo siento”, “perdóname”, “por favor”, “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.
Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos y seres queridos cuanto te importan.”

Autor Desconocido...

punto de partida

Todo empieza en algún lugar, pero no todo termina.
Es dificil entender como nacen las cosas, pero es aun más dificil entender porqué terminan y porqué aunque terminen no se van. Se quedan aquí. Escogen los momentos de más vulnerabilidad para aparecer y recordarnos que no se han muerto.
Nada ni nadie muere, todo se transforma...