Has fundado ya el mar porque lo acechas
lo detienes aquí, bajo tu vientre,y entre la luz que acude y te acompaña
ya no hay más vendanal que tus dos manos.Se sacude el calor, la paz, el beso
tras la misma mañana en que eres diosa,
manantial y perfume y campanario.
El sol nos desespera y nos esperay labio nada más, tras las mil calles
de nuestro viejo pueblo sin adioses
desnuda de tu piel la voz del fango.
Vocación de calor unen tus pechos;
eres la sombra agreste del silencio,
el vuelo conocido en las espigas,la primerosa, sí, la primerosa
de nuestro mundo hallado bajo el lecho.
Prisionera del cielo, abres la infancia,vuelve tu piel callada y mis juguetes
a juntarse y palpar y dar de nuevola cumplidora paz de una caricia;
tras el mar olvidado, el mar de ahora,el mar de la mañana entre tus muslos
no podemos ya más ver las fronteras,y solo el corazón puede vestirnos.
Ausente eres presente y nace el mundo;solo tus manos pueden dar espacio
a tanta claridad con que te beso.
Eres el sol que asalta y nos atrapa.
(de Reino del latido, recogido en Biografía de unas palabras).

